Contenidos
| CAMINAR POR LAS PAREDES |
|
|
|
| Noticias - Tecnología |
|
(Nova Res) – Bajo el principio de la tensión superficial de los líquidos (el mismo que hace que, por ejemplo, una gota de agua colocada sobre una superficie lisa y plana no se deshaga), ahora los estadounidenses están desarrollando dispositivos capaces de hacer realidad una de las grandes fantasías del hombre: caminar sobre planos verticales.
El problema crítico a resolver por parte de un mecanismo así debe ser sin duda el de lograr adherirse a la pared, pero sin quedar pegado, para poder desplazarse. El profesor de ingeniería química y biomolecular Paul Steen se inspiró en un escarabajo capaz de adherirse a una hoja con una fuerza superior a 100 veces su propio peso y despegarse fácilmente y en seguida, y acaba de publicar en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences los resultados que, según asegura, permitirían hacerlo realidad.
El dispositivo consiste en un panel plano sembrado de agujeros del orden de los micrones o milésimas de milímetro. Consta de una placa delantera que contiene una reserva de líquido y una capa porosa en el medio. Cuando se aplica un campo eléctrico (con una simple batería de 9 voltios) fluye el agua a través del dispositivo y se originan gotitas que hacen que se pegue la capa del extremo, con una tensión superficial resultante que hace que el conjunto pueda adherirse a una superficie externa, como por ejemplo una pared.
“En nuestra experiencia diaria estas fuerzas son relativamente débiles, pero si se dispone de una buena cantidad de estos dispositivos y se pueden controlar, como lo hace el escarabajo, se pueden obtener grandes fuerzas de adhesión”, señaló Steen. Uno de los dispositivos fabricados por estos investigadores cuenta con alrededor de 1.000 miniagujeros de 300 micrones, y es capaz de sujetar más de 30 gramos, un peso semejante al e 70 clips para papel. Desde esta perspectiva, una superficie de una pulgada cuadrada (unos seis centímetros cuadrados) de un material de estas características podría soportar más de 7 kilos de peso.
Para que el dispositivo se despegue basta con invertir la polaridad del campo eléctrico que se estaba aplicando: el agua que provocaba la tensión superficial se volverá sobre los poros, y si el material es parte de la suela del zapato, será necesario avanzar con el pie hacia adelante, por un lado, y que el otro zapato esté en un momento de polaridad opuesta, para no caerse al suelo.
Lo que se acaba de publicar son los resultados preliminares que dan cuenta de la posibilidad cierta de construir este tipo de dispositivos “electro-osmóticos” que resulten eficaces. Ahora será necesario otro largo trabajo para que estos dispositivos verdaderamente funcionen, y resulta divertido pensar en las perspectivas que este campo abre, aunque lamentablemente quienes primero estarán poniendo la mira en estos principios son las fábricas de aplicaciones militares: Además de la Fundación Nacional de la Ciencia estadounidense (NSF), otro de los principales subvencionadores de esta investigación ha sido la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de ese país. – MR – 05/02/2010. |



Este viejo sueño humano sería posible ahora gracias a la ingeniería de materiales